Acceso a Internet

Desde Telefónica, conscientes de la gran oportunidad que representa el acceso a Internet, queremos crear e impulsar las conexiones, para que las personas puedan elegir un mundo de posibilidades infinitas, y que sus opciones de disfrutarlo y de mejorar sus oportunidades sean mucho mayores. Consecuentemente, las infraestructuras de acceso a Internet y la conectividad son asuntos prioritarios en la agenda pública global de la Compañía.



En la actualidad, ya hay en el mundo 3.200 millones de personas con acceso a Internet. Lo que significa que una tercera parte de la población mundial ya está conectada a Internet recibiendo los beneficios de la economía digital: mayor crecimiento del PIB, mayor creación de empleo, aumento de la productividad o mejores servicios públicos. Numerosos estudios internacionales demuestran que la banda ancha y el uso de Internet impulsan el crecimiento económico y la productividad.

Pero a la vez, esto significa que dos terceras partes del mundo no están conectados a Internet y no reciben por tanto ninguno de estos beneficios. Si esta situación no cambia la brecha digital entre los conectados y los no conectados crecerá irremediablemente, acentuándose las diferencias socio-económicas entre estos dos grupos de la población mundial, los conectados y los no conectados.

Para que las personas y las cosas estén conectadas en un futuro próximo, quedan aún distintas barreras por superar: disponibilidad y atribución adecuada de espectro para los futuros servicios móviles, accesibilidad económica de los dispositivos y servicios digitales, mejor capacitación digital o la oferta de iniciativas y contenidos locales.

Desde un punto de vista de acceso a Internet, el gran reto para Telefónica es que todo el mundo esté conectado. ¡Qué todo el mundo tenga la posibilidad de utilizar Internet!

Conoce nuestro posicionamiento

La inversión económica es esencial para el despliegue de redes y conectar a todo el mundo

Los operadores de telecomunicaciones han simplificado y mejorado sus servicios. Las nuevas tecnologías y estándares abiertos reducen los productos y servicios digitales de costes. Entre 1990 y 2006 la industria de las telecomunicaciones ha invertido alrededor de 536 millones de dólares.

La inversión del sector privado en los últimos 15 años ha permitido un aumento de ocho veces en el número de personas conectadas a Internet: de 400 millones a 3.200 millones de dólares, así como un aumento exponencial en el tráfico de datos.

Mientras que el número de usuarios de Internet en los países desarrollados se ha multiplicado por tres, los usuarios de números en los países en desarrollo se ha multiplicado por 21!

Las tecnologías móviles tienen un papel cada vez más importante a la hora de conectar a los no conectados.

No hay soluciones universales para conectar a todos

Las barreras existentes para conectar a todo el mundo a Internet no son iguales en todas las regiones porque es el resultado de tres factores: disponibilidad de infraestructuras, asequibilidad del acceso y relevancia de Internet para los usuarios.

Hay que encontrar soluciones a medida según las caracerísticas locales.

Las soluciones para el despliegue de infraestructuras en países en desarrollo no son las mismas que las que se necesitan para cerrar la brecha digital en zonas rurales o remotas de países desarrollados. Las carencias en la capacitación digital de personas mayores tampoco se asemeja a aquellas de personas con pocos recursos económicos o con necesidades especiales.

Consecuentemente, diferentes problemas deberán de abordarse de diferentes formas. No existe una única solución para todos los casos y cada país tiene que buscar las fórmulas más adecuadas en una cooperación público-privada.

Todos conectados a Internet

El gran reto es que todo el mundo esté conectado a Internet. La visión de Telefónica es conectar a los no conectados y ofrecerles una vida llena de posibilidades gracias a la tecnología. La siguiente evolución de Internet está ya en marcha y en los próximos años se conectarán miles de millones de cosas.

Las empresas de telecomunicaciones están a la vanguardia de estos esfuerzos. La ecuación es sencilla: sin infraestructuras no hay acceso ni conectividad.

Potenciar habilidades digitales y contenidos relevantes para estimular la adopción de Internet

La experiencia de los países desarrollados demuestra que, aunque haya conectividad de banda ancha y dispositivos disponibles a precios asequibles, cerca del 20% de los consumidores no accede a Internet porque no sabe cómo hacerlo o no lo considera necesario.

Tanto las entidades públicas como las privadas deben colaborar para mejorar las habilidades digitales de la población y así contribuir a acabar con la brecha digital.

La existencia de contenidos relevantes, adaptados a las necesidades locales y en el idioma nativo de los usuarios son imprescindibles para incrementar la relevancia y utilidad de Internet para los usuarios.

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